Informe I Foro Intersectorial F/I & Health
«Elaboración técnica y redacción del Informe I Foro Intersectorial F/I & Health»
Cuando dos ecosistemas se encuentran: notas sobre intermediación sectorial y capital paciente
El pasado 8 de mayo se celebró en Euskadi el I Foro Intersectorial F/I & Health, impulsado por BASQUEFIK —clúster financiero e inversor del territorio— y Basque Health Cluster. pr4 asumió la elaboración técnica y redacción del informe estratégico resultante.
Este texto recoge algunas reflexiones derivadas de ese proceso de trabajo.
El problema no es de recursos, es de acoplamiento estructural
Euskadi dispone de un ecosistema biosanitario de 300 empresas, facturación superior a 1.100 M€ y más de 5.300 empleos de alta cualificación. Su ecosistema financiero e inversor agrupa más de 300 entidades y representa entre el 8% y el 10% del PIB regional. Los recursos existen en ambos lados.
El déficit es de otra naturaleza: dos campos con lógicas temporales, métricas de valor y culturas organizativas distintas que operan en paralelo sin suficiente interfaz común. La sociología de las organizaciones lo conoce bien: la mera coexistencia de capacidades complementarias no genera colaboración espontánea. Hace falta estructura de intermediación.
Los tiempos como barrera de entrada
El sector salud no es homogéneo. Una empresa de eHealth puede alcanzar validación comercial en 1-3 años. Una biotech en fase de desarrollo de fármaco maneja horizontes de 10-12 años antes de retorno. Aplicar criterios de rentabilidad estándar —EBITDA, ciclos cortos, métricas bancarias convencionales— a este segundo perfil no es un error de cálculo: es una categoría equivocada.
El informe identifica el «Valle de la Muerte» —fase de desarrollo entre 300.000€ y 5 M€— como el punto de mayor estrangulamiento, especialmente en Medical Devices, donde la validación clínica (Series B) detiene a la mayoría de los proyectos locales por ausencia de tickets institucionales con volumen suficiente.
La figura del Conector Bisagra
Una de las propuestas operativas más relevantes del informe es la institucionalización de perfiles técnicos que operen en la frontera entre la academia, el entorno clínico y el financiero. Su función no es gestora sino traductora: convertir hitos científicos —publicaciones, resultados de fases clínicas, valor de patente— en una narrativa comprensible para la lógica inversora.
Desde una perspectiva sociológica, esta figura reproduce la función clásica del mediador en sistemas de alta diferenciación funcional: no pertenece plenamente a ninguno de los campos que conecta, y esa posición liminal es precisamente su valor. Luhmann diría que el problema es de acoplamiento entre sistemas con códigos distintos; el Conector Bisagra es el mecanismo de traducción que hace posible ese acoplamiento.
Capital paciente y arraigo territorial
El informe introduce el concepto de «Factor Arraigo» como variable de política pública: mantener centros de decisión y propiedad intelectual en el territorio no es solo una cuestión identitaria, sino de sostenibilidad económica. El riesgo de deslocalización ante entrada de capital foráneo orientado a desinversión rápida afecta, según datos europeos, a 1 de cada 3 proyectos estratégicos.
La propuesta de un Fondo Ancla público-privado con estructuras de matching al 50% responde precisamente a este riesgo: no sustituir al capital privado, sino anclar institucionalmente las condiciones que hacen viable la inversión local en fases críticas.
Lo que aporta la investigación social en este tipo de procesos
El valor de una mirada sociológica en un encargo de este tipo no reside en los datos sectoriales —que aportan los propios actores— sino en la capacidad de identificar los mecanismos que explican por qué dos ecosistemas con recursos suficientes no se articulan solos. Diagnosticar esas fricciones estructurales, nombrarlas con precisión y traducirlas en propuestas operativas es, en el fondo, el núcleo del trabajo.
El informe completo está disponible a través de BASQUEFIK.