Transformación social desde lo maker

 In #Reflexiones, #TecnologiaSocial

Crear “cosas” es transformación social. Cosas que ayuden a los demás, en especial cuando son personas con algún tipo de limitación, como un objeto adaptado o un producto de apoyo, es algo que ayuda a la transformación social más allá de resolver una necesidad de alguien en concreto. Va más allá porque el proceso de creación supone la implicación de la propia persona usuaria. Aquí se pone a la persona en el centro (literalmente), se la escucha y se co-diseña con ella la solución.  Las personas son protagonistas y activas en la resolución de sus problemas, se favorece una autonomía personal proactiva.

Socializar la tecnología es transformación social. Es la primera vez en la historia que cualquiera tiene acceso a lo “último”. Es transformar dar a jóvenes herramientas que pueden tener un gran impacto a un bajo coste, y con las que van a desarrollar unas competencias profesionales con valor en el mercado laboral.

Crear redes inéditas es transformación social. Equipos de trabajo compuestos por estudiantes, emprendedores, personas con discapacidad, diseñadores, makers… enriquecen la visión y las competencias de cada cual y multiplican las respuestas transformadoras.

Subvertir el sistema es transformación social. La cultura maker supone un replanteamiento de la producción, de la distribución, y del consumo. Si quieres algo, fabrícatelo, haz desaparecer toda la cadena de distribución y no hagas lo que se espera de ti y de toda la ciudadanía: consumir irracionalmente. Es decir, la cultura maker supone un replanteamiento subversivo y revolucionario de los pilares económicos de nuestra sociedad.